“Pinto
para aprender a pintar. Cuando comprendí
que este era el sentido más profundo
que me ofrecía la acuarela, la angustia
y el miedo de los primeros años se
transformaron en pasión y en gozo
creativo, y la búsqueda de la transparencia
se complementó con la que sustenta
mi oficio de periodista y escritor”.
Diego
Cornejo Menacho (Quito, 1949) es un acuarelistas
que pinta en el tiempo que consigue sustraer
al periodismo.
Se juzga discípulo de Edgar Whitney
(Nueva York, 1891-1987), quien fue y sigue
siendo considerado uno de los mayores acuarelistas
estadounidenses del siglo pasado, cuyo método
para pintar a la acuarela se sostiene en
una aparente paradoja: pensar más
y pintar menos.
Cornejo
Menacho es un pintor tardío. Presentó
su primera exposición en los salones
del Instituto Brasileiro Equatoriano de
Cultura (IBEC), en Quito, en octubre de
2002. Aquella muestra obtuvo comentarios
muy favorables y sorprendió a muchos,
pues su oficio de pintor era ignorado por
los lectores de Diario HOY, en cuyas páginas
ha desarrollado su actividad periodística
desde 1984. Obtuvo el premio nacional de
periodismo “Símbolos de Libertad”,
al mejor reportaje de prensa escrita, en
dos años consecutivos: 1994 y 1995.
Actualmente, es subdirector de Información
de aquel periódico y mantiene dos
columnas semanales con su firma.
Ha
publicado Crónica de un delito de
blancos (reportaje, Editorial Ojo de Pez,
1996) y Garabatos (textos literarios, Editorial
Ojo de Pez, 1994, y Ediciones DCM, 2003).
Una nueva muestra de sus acuarelas se colgará
en la sala de exposiciones del Colegio de
Arquitectos del Ecuador, Provincial de Pichincha,
en Quito, el 9 de diciembre de 2004.